{"id":934,"date":"2022-03-31T20:14:20","date_gmt":"2022-03-31T20:14:20","guid":{"rendered":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=934"},"modified":"2022-05-06T18:29:35","modified_gmt":"2022-05-06T18:29:35","slug":"justo-sierra-mendez-1848-1912-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=934","title":{"rendered":"Justo Sierra M\u00e9ndez (1848-1912)"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Por Enrique de Olavarr\u00eda y Ferrari<\/p><p>Justo Sierra M\u00e9ndez (1848-1912)<\/p><cite>Olavarr\u00eda y Ferrari, Enrique de, <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/research\/el-arte-literario-en-mexico-noticias-biograficas-y-criticas-de-sus-mas-notables-escritores-969538\/90a36f01-6207-45a7-8518-d0c2a3d83b37.pdf\" target=\"_blank\"><em>El arte literario en M\u00e9xico: noticias biogr\u00e1ficas y cr\u00edticas de sus m\u00e1s notables escritores<\/em><\/a>. 2\u00aa ed. Madrid: Espinosa y Bautista, \u00bf1878? Pp. 80-83, 90-92.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Creedlo; soy un escapado del colegio que viene rebosando ilusiones, henchida de flores la blusa estudiantil y encerrados en la urna del coraz\u00f3n frescos y virginales aromas como los que exhala la violeta de los campos.<\/p><p>He all\u00ed mi tesoro, he all\u00ed lo que compartir\u00e9 con vosotros. \u00bfHago mal? Puede ser, pero, \u00bfc\u00f3mo impedir\u00edais al impetuoso manantial estrellar sus aguas cristalinas en las pe\u00f1as y correr empa\u00f1ado por el suelo?<\/p><p>La mano invisible traza el sendero; por all\u00ed vamos\u2026<\/p><p>Traigo de mis amadas tierras tropicales el plumaje de las aves, el matiz de las flores, la belleza de las mujeres fotograf\u00edas en mi alma.<\/p><p>Traigo al par de esos murmullos de olas, perfumes de brisas y tempestades y tinieblas marinas, y el recuerdo de aquellas horas benditas en que el alba tiende sus chales azul-n\u00e1car, mientras el sol besa en su lecho de oro a la dormida <a href=\"https:\/\/www.tesaurohistoriaymitologia.com\/es\/\">Anfitrite<\/a>.<\/p><p>Todo esto y algo m\u00e1s os dir\u00e9, amados lectores, acaso logre agradar a aquellos de vosotros para quienes a\u00fan guarda \u00e1ngeles el cielo y colorido la naturaleza.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con estas bell\u00edsimas palabras inauguraba Justo Sierra, a los veinte a\u00f1os de su vida, su carrera literaria, al tomar por primera vez la pluma como redactor de las variedades de un peri\u00f3dico, y sin embargo de su encantadora sencillez, quien estas frases escrib\u00eda era un poeta capaz de remontarse al maestro de <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/3181\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Quintana<\/a> y de <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/3048\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Heredia<\/a>, a la sublimidad de <a href=\"https:\/\/www.theoi.com\/Text\/Pausanias9B.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">P\u00edndaro<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.tesaurohistoriaymitologia.com\/es\/22796-tirteo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tirteo<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin recomendaci\u00f3n, sin ruidos de fama anterior, Justo Sierra hab\u00edase presentado en una de las veladas literarias de que ya comenc\u00e9 a hablar, y sin vacilaciones ni temores ajenos a la confianza que en s\u00ed mismo debe tener un poeta seguro de su vocaci\u00f3n. Su cabeza, semejante a la de <a href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Lord-Byron-poet\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Byron<\/a>, cubierta con negros rizos, su mirada penetrante y severa, las en\u00e9rgicas l\u00edneas de sus facciones, su voz llena y potente como la de un tribuno, sorprendieron a la escogida concurrencia que asist\u00eda a su presentaci\u00f3n y el entusiasmo m\u00e1s indescriptible se apoder\u00f3 de cuantos acababan de o\u00edr su magn\u00edfica oda <em><a href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=947\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">A Dios<\/a><\/em>, admirablemente recitada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fiesta ten\u00eda lugar en la habitaci\u00f3n de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=401\" target=\"_blank\">Ignacio Manuel Altamirano<\/a>, que torna siempre las casas donde habita en santuario de las artes; espl\u00e9ndidos grabados representando en las m\u00e1s culminantes escenas de su vida a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Dante-Alighieri\" target=\"_blank\">Dante<\/a> y al <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Torquato-Tasso-Italian-poet\" target=\"_blank\">Tasso<\/a>, a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/William-Shakespeare\" target=\"_blank\">Shakespeare<\/a> y a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/John-Milton\" target=\"_blank\">Milton<\/a>, a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Pierre-Corneille\" target=\"_blank\">Corneille<\/a> y <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Jean-Racine\" target=\"_blank\">Racine<\/a>, pend\u00edan de las paredes mezcl\u00e1ndose con los retratos de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/miguel_de_cervantes\/autor_biografia\/\" target=\"_blank\">Cervantes<\/a> y <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/calderon_de_la_barca\/autor_calderon_epoca\/\" target=\"_blank\">Calder\u00f3n<\/a>, obra de menos c\u00e9lebres buriles, no porque los grandes hombres cuyos rasgos fison\u00f3micos transmit\u00edan, tengan nada que envidiar al m\u00e9rito de los primeros, sino porque el haber nacido espa\u00f1oles basta a sus compatriotas para no rendirles los altos homenajes que otros pa\u00edses prodigan a sus celebridades. Pero en fin, all\u00ed estaban tambi\u00e9n ellos como representantes de la Literatura espa\u00f1ola, que con la italiana, la inglesa y la francesa concurre a formar el gran tesoro de las letras de la Edad Moderna de la Historia. All\u00ed estaban tambi\u00e9n, en bellas copias, trasuntos de las concepciones de los artistas de Grecia y Roma, de Italia y de Espa\u00f1a, y formando una muralla en contorno de las paredes, mil libros escogidos sobre cuyos lomos brillaban en letras de oro los nombres de esos monumentos <em>m\u00e1s duraderos que el bronce<\/em>, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/archive.org\/details\/iliada_1505_librivox\" target=\"_blank\">La Iliada<\/a> <\/em>y <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/archive.org\/details\/laodisea00homeuoft\" target=\"_blank\">La Odisea<\/a><\/em>, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/archive.org\/details\/eneida_1011_librivox\" target=\"_blank\">La Eneida<\/a><\/em>, <em><a href=\"http:\/\/cdigital.dgb.uanl.mx\/la\/1080025175\/1080025175.PDF\">La Jerusal\u00e9n libertada<\/a><\/em>, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/los-lusiadas-poema-epico--0\/html\/fefa5d48-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html\" target=\"_blank\">Las Lusiadas<\/a><\/em>, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-ingenioso-hidalgo-don-quijote-de-la-mancha-6\/html\/05f86699-4b53-4d9b-8ab8-b40ab63fb0b3_2.html\" target=\"_blank\">El Quijote<\/a><\/em>, <em><a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/descargaPdf\/la-divina-comedia-2\/\">La divina comedia<\/a><\/em>, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/archive.org\/details\/AK113\" target=\"_blank\">El para\u00edso perdido<\/a><\/em> y tantos y tantos otros no menos c\u00e9lebres y bellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre aquellas maravillas de las artes, ante una sociedad de escritores distinguidos, Justo Sierra acud\u00eda a tomar puesto, conquist\u00e1ndole tan levantado en la admiraci\u00f3n de sus oyentes, que un sabio, don <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/3177\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Anselmo de la Portilla<\/a>, se levant\u00f3 para proclamarle el gran poeta mexicano, sin que nadie hiciese uso de la palabra sino para manifestar su asentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Acerca de Sierra ha dicho Altamirano, a quien la generaci\u00f3n literaria actual en M\u00e9xico considera justamente como uno de los m\u00e1s eminentes talentos: \u201cNosotros fuimos quien le introdujimos en la arena de la publicidad literaria; su inteligencia, revel\u00e1ndose de pronto deslumbradora y gigantesca como un sol, fue desde luego saludada con entusiasmo por todos, y hoy nuestros viejos literatos le acogen con orgullo como a una joya del pa\u00eds, y sonr\u00eden satisfechos al considerar la gloria que espera a este literato\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tan alta reputaci\u00f3n no ha deca\u00eddo a pesar de los a\u00f1os, yendo por el contrario en aumento. Lanzado Sierra en el terreno de la pol\u00edtica, una vez concluida brillantemente su carrera de leyes, sus compatriotas le han abierto las puertas de la representaci\u00f3n nacional, en la cual figur\u00f3 ya dos veces, y el gobierno le ha empleado en las oficinas de la <a href=\"https:\/\/archivos.juridicas.unam.mx\/www\/bjv\/libros\/2\/940\/18.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Suprema Corte de Justicia<\/a>: miembro de toda sociedad literaria, ha brillado con esplendor igual, y su voz poderosa y su estro levantado, h\u00e1cense admirar constantemente en las fiestas de la patria y en los homenajes a la paz. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tengo a\u00fan que a\u00f1adir algo respecto a Justo Sierra. Su talento, claramente revelado por las anteriores muestras, brilla esplendente tambi\u00e9n en sus magn\u00edficos escritos en prosa, en los cuales imita quiz\u00e1 demasiado la famosa fraseolog\u00eda del gran escritor moderno de la Francia, monsieur <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/4718\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">V\u00edctor Hugo<\/a>: caprichos semejantes suelen permitirse verdaderos genios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mucho ha sido por ello celebrado por muchos de sus compatriotas, pero tambi\u00e9n puedo felizmente a\u00f1adir que muchas personas autorizadas por su saber y recto juicio me han ayudado mil veces a convencer a Sierra a fin de que se decida a abandonar su senda imitativa, anim\u00e1ndole a abrazar un estilo enteramente original, m\u00e1s propio de los escritos de un poeta que ha nacido y se ha educado en una sociedad tan diversa y cuyas impresiones juveniles han tenido por colosal escenario la vasta tierra de Am\u00e9rica, tan virg\u00edneamente bella, que jam\u00e1s podr\u00e1 ser encerrada sino impropiamente en el marco severo del apocal\u00edptico lenguaje del desterrado Jersey. La Am\u00e9rica y su hermosura necesitan para ser cantadas, un lenguaje espont\u00e1neo, libre, potente, como el curso de sus gigantescos r\u00edos, sonriente, festivo, claro como su cielo pur\u00edsimo, con color y sabor propio como sus flores y sus frutos. La literatura americana, como la espa\u00f1ola, de que toma origen, tiene que ser fogosa y basada en nacionales melod\u00edas; el viento que se mueve sobre las cabezas de sus poetas es el Sur caliente y rico en perfumes; \u00e9l nos permite salir de nuestra casa a cualquiera hora, porque el ambiente es dulce y eterna alfombra de flores el terreno que pisamos; el contento general nos hace extremosamente comunicativos; distraemos nuestros pesares oyendo a los dem\u00e1s cantar los suyos, y nos arrullamos en nuestros amores con las expansiones del de nuestros vecinos. Nuestros climas meridionales nos exigen franqueza, movilidad, expansi\u00f3n: esta constituye nuestra originalidad. Cuando a tal exigencia nos oponemos, vamos a dar en el extremo de los G\u00f3ngoras y nadie nos entiende, a pesar de que como \u00e9stos digamos cosas bell\u00edsimas, pero disfrazadas con el amaneramiento de rebuscada fraseolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dejemos a los grandes poetas del norte producir maravillas envueltos en su espesa atm\u00f3sfera de niebla, desliz\u00e1ndose silenciosos sobre el hielo de sus cascadas y r\u00edos, ateridos bajo los rayos de un sol enfermizo a cuyos d\u00e9biles fulgores supera el m\u00e1s leve de nuestros crep\u00fasculos, dobleg\u00e1ndose al peso de los pa\u00f1os y pieles que les a\u00edslan de sus mort\u00edferos vientos dentro de un muro del ancho de media vara de tejidos; pidiendo a sus estufas el calor que falta a su sangre; supliendo con el gas la luz de que carecen sus denominados d\u00edas. Dej\u00e9mosles, en buen hora, producir esas fant\u00e1sticas leyendas tan admiradas y que nosotros jam\u00e1s podremos imitar, dej\u00e9mosles que nos hablen el lenguaje enigm\u00e1tico de sus gnomos, tan triste y tan filos\u00f3fico que nos parece escuchar a esc\u00e9pticos o aparecidos. Dej\u00e9mosles todo esto, deleit\u00e9monos con ello, pero no pretendamos luchar con quienes han podido vivir en aquellos climas que a nosotros nos matar\u00edan, como matan a las flores del mediod\u00eda que a sus jardines se trasplantan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El genio de V\u00edctor Hugo es un don particular y mejor que particular exclusivo. Los hombres, cuyo talento se distingue por el exceso de dichas cualidades, viven solos en la historia de las letras, es decir, no forman escuela. Aunque en g\u00e9nero diverso, <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/manuel_breton_de_los_herreros\/autor_biografia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Breton de los Herreros<\/a> es uno de dichos hombres. Su teatro vivir\u00e1 eterno en el infinito del arte, como uno de esos planetas con luz propia que existen en nuestro sistema, relacionados con \u00e9l, pero sin sat\u00e9lite alguno, sin \u00f3rbita determinada: ni el mismo sol puede seguirlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El d\u00eda en que Justo Sierra quiera comprenderlo as\u00ed, su m\u00e9rito se elevar\u00e1 a una proporci\u00f3n colosal, sometido a la acci\u00f3n del rico multiplicador de la originalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-yellow-color\">Transcripci\u00f3n y Edici\u00f3n por Fernando A. Morales Orozco<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-yellow-color\">Hiperv\u00ednculos por Diego Eduardo Esparza Resendiz<\/mark><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Enrique de Olavarr\u00eda y Ferrari Justo Sierra M\u00e9ndez (1848-1912) Olavarr\u00eda y Ferrari, Enrique de, El arte literario en M\u00e9xico: noticias biogr\u00e1ficas y cr\u00edticas de sus m\u00e1s notables escritores. 2\u00aa<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=934\" class=\"readmore\">Seguir leyendo<svg class=\"icon icon-arrow-right\" aria-hidden=\"true\" role=\"img\"> <use href=\"#icon-arrow-right\" xlink:href=\"#icon-arrow-right\"><\/use> <\/svg><span class=\"screen-reader-text\">Justo Sierra M\u00e9ndez (1848-1912)<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/full-width-page.php","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}