{"id":500,"date":"2021-10-01T18:12:58","date_gmt":"2021-10-01T18:12:58","guid":{"rendered":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=500"},"modified":"2022-07-15T18:11:55","modified_gmt":"2022-07-15T18:11:55","slug":"sor-juana-ines-de-la-cruz-1648-1695-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=500","title":{"rendered":"Sor Juana In\u00e9s de la Cruz  (1648-1695)"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.elem.mx\/obra\/datos\/223291\" data-type=\"URL\" data-id=\"http:\/\/www.elem.mx\/obra\/datos\/223291\" target=\"_blank\">Castellanos, Rosario, <em>Juicios Sumarios<\/em>: Ensayos sobre literatura I, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1984<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Por <a href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=503\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=503\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Rosario Castellanos (1925-1974)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Asedio a Sor Juana<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nombre de Sor Juana es pronunciado con familiaridad por los mexicanos. Algunos de sus versos (las redondillas imprecatorias a la necedad masculina, por ejemplo) han pasado a engrosar el archivo de las sentencias populares y el repertorio de los m\u00e1s \u00ednfimos aficionados a la recitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura de Sor Juana, en lo que tiene de novelesco, ha despertado la imaginaci\u00f3n de nuestros escritores, desde <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/764\" data-type=\"URL\" data-id=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/764\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Amado Nervo<\/a> hasta <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/2\" data-type=\"URL\" data-id=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/2\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ermilo Abreu G\u00f3mez<\/a> y<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=364\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=364\" target=\"_blank\"> Octavio Paz<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los eruditos se han mostrado m\u00e1s remisos a su encanto. Hubo de intervenir el celo de un sacerdote, don <a href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/3360\" data-type=\"URL\" data-id=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/3360\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Alfonso M\u00e9ndez Plancarte<\/a>, tan entendido en literatura colonial, para que dispusi\u00e9ramos de un retrato acabado de la monja jer\u00f3nima, de su vocaci\u00f3n intelectual y religiosa, del ambiente en que se forj\u00f3, de los obst\u00e1culos ante los que adquiri\u00f3 reciedumbre, de sus peculiaridades y frustraciones, de la manera como su obra entronca con la tradici\u00f3n y de los matices con los que la enriquece; de la multiplicidad de los temas que solicitan su pluma; de los g\u00e9neros en que ejercita su destreza; de su cultura, nutrida de \u201clos mejores saberes\u201d; de sus renunciamientos, cada vez m\u00e1s expertos, y de su muerte, una muerte que se dir\u00eda propia \u2013como la preconizaba <a href=\"https:\/\/www.poetryfoundation.org\/poets\/rainer-maria-rilke\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.poetryfoundation.org\/poets\/rainer-maria-rilke\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Rilke<\/a>\u2013, escogida y asumida con entera voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12 de noviembre de 1651. Tal es la fecha del nacimiento de Juana. Respira por su primera herida: la ilegitimidad. Sus padres, vascongado y criolla, no estaban unidos en matrimonio. De sus cinco hermanos tres llevan otro apellido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ni\u00f1a crece junto al abuelo materno, al pie de los volcanes en <a href=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/Amecameca+de+Ju%C3%A1rez,+M%C3%A9x.\/data=!4m2!3m1!1s0x85ce3c8a3b89dc5f:0x69ba6ace9ff4367c?sa=X&amp;ved=2ahUKEwjXj6qJ46nzAhVZlWoFHXVbAlEQ8gF6BAhhEAE\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/Amecameca+de+Ju%C3%A1rez,+M%C3%A9x.\/data=!4m2!3m1!1s0x85ce3c8a3b89dc5f:0x69ba6ace9ff4367c?sa=X&amp;ved=2ahUKEwjXj6qJ46nzAhVZlWoFHXVbAlEQ8gF6BAhhEAE\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Amecameca<\/a>. Antes de cumplir los tres a\u00f1os aprende a leer y a los ocho compone una loa en honor del Sant\u00edsimo Sacramento. Versifica tan espont\u00e1neamente que ha de esforzarse por advertir que no es \u00e9ste el modo com\u00fan de hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los trece a\u00f1os es recibida (despu\u00e9s de haber intentado, sin \u00e9xito, asistir a la Universidad) en el Palacio de los Virreyes de la Nueva Espa\u00f1a, \u201ccon t\u00edtulo de muy querida de la se\u00f1ora Virreina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Breve lapso de vida cortesana: discreteos, galanter\u00edas, sonetos amorosos. Y de pronto la brusca decisi\u00f3n: en 1667 ingresa en el Convento de San Jos\u00e9 de Carmelitas descalzas. Tres meses m\u00e1s tarde abandona la clausura porque la fragilidad de su salud no soporta el rigor de la orden. Otra vez en el mundo. Fiestas, halagos, ex\u00e1menes p\u00fablicos de su saber, triunfos, aplausos, fama. Pero los consejos de su confesor mellan su \u00e1nimo y, por fin, \u201centr\u00f3se religiosa pues aunque conoc\u00eda que ten\u00eda el estado cosas (de las accesorias, no de las formales) repugnantes a su genio, con todo, para la total negaci\u00f3n que ten\u00eda al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo m\u00e1s decente que pod\u00eda elegir\u201d; \u201ccedieron y sujetaron la cerviz todas las impertinencillas de su genio, que eran de querer vivir sola y de no querer tener ocupaci\u00f3n obligatoria de embarazarse la libertad de su estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de sus libros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDepresiones profundas? \u00bfAmores imposibles? \u00bfPresi\u00f3n de las autoridades? Mejor digamos c\u00e1lculo, c\u00e1lculo hecho entre la espada y la pared. En el convento la monja escribe poemas, villancicos, autos sacramentales, comedias. Lo profano y lo sagrado se mezclan en sus letras y poco a poco se va aproximando la multitud de su pueblo para pedir prestada esa garganta sin due\u00f1o que ha de darle voz. El indo con \u201clas dulces cl\u00e1usulas del mexicano lenguaje\u201d, el negro, balbuciente como un ni\u00f1o; el bachiller pedante, el poeta pobre, el campesino inocente. Y la dama y el gal\u00e1n de la aristocracia y los criados socarrones y las due\u00f1as c\u00f3mplices y la soldadesca borracha. All\u00ed est\u00e1 el reflejo de la vida cortesana, tan complicadamente fr\u00edvola. All\u00ed se cava el curso de la preocupaci\u00f3n teol\u00f3gica y del af\u00e1n de aleccionamiento. All\u00ed se hace la reverencia obsequiosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo la reclama y a todo vuelve su mirada l\u00facida, su coraz\u00f3n abierto de par en par. Lee, incansable y \u00e1vida. \u00bfLe arrebatan los libros? Observa, estudia en los hechos. De las diversiones infantiles, de la pr\u00e1ctica culinaria, deduce leyes cient\u00edficas. Sue\u00f1a y consume sus esp\u00edritus en el sue\u00f1o y en la vigilia. Escucha, critica, reflexiona, se burla. Ning\u00fan objeto escapa a la universalidad de su atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEse libre tuteo con el mundo\u201d: ese inter\u00e9s sol\u00edcito por las criaturas; esa curiosidad por las cosas; esa cortes\u00eda, esa amistad, ese amor por las personas no son actitudes de lo que entonces se entiende como vida religiosa. Vienen las amonestaciones, los reproches de sus superiores jer\u00e1rquicos. Juana se defiende, argumenta. Pero los reproches adquieren un tono de amenaza. Cede, no sabemos si convencida o desfalleciente, y abandona \u201clos estudios humanos\u201d. Reparte los libros de su biblioteca y los aparatos que ayudaban sus meditaciones. Un a\u00f1o despu\u00e9s \u2013y a los cuarenta y cuatro de su edad\u2013 muere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus bi\u00f3grafos inmediatos (tal vez para rescatarla de la insufrible \u201csoledad en llamas\u201d que fue su inteligencia y su pasi\u00f3n por las disciplinas que se le derivan) la describen como hermana diligente, cumplida con sus oficios de contadora y archivista, h\u00e1bil para guisar y humilde molendera de chocolate. Esmerada en el cuidado de las ni\u00f1as y de las enfermas. Ellas la contagian de una epidemia y su abnegaci\u00f3n final llega al sagrado heroico que unos casi califican de santa y otros no se atreven a llamar suicida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lo aut\u00e9ntico de Sor Juana no est\u00e1 en las an\u00e9cdotas sino en la obra. Hoy, que se ha reivindicado ya el barroco, se considera como uno de los documentos fundamentales en el acervo literario de nuestro idioma. D\u00eda a d\u00eda se aprecia mejor y se le encuentran una actualidad y un vigor que s\u00f3lo son atribuibles a las creaciones geniales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su realizaci\u00f3n parece un milagro si tenemos en cuenta las circunstancias en que se produjo. No eran tan nocivas las suspicacias de los ignorantes, las intrigas de los envidiosos como las alabanzas y las hip\u00e9rboles de los tontos. \u00bfDe qui\u00e9nes, si no de ambos, se queja Sor Juana cuando dice que \u201ccabeza que es erario de sabidur\u00eda no espere otra corona sino la de espinas\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas no culpemos demasiado a sus contempor\u00e1neos. Carec\u00edan de punto de referencia para medirla; no dispon\u00edan de ning\u00fan t\u00edtulo bajo el cual colocarla. Sus actos, por originales, ten\u00edan que producir el malestar de la sorpresa, de los que no cabe dentro de lo establecido. Incluso los que desearon ayudarla no atinaron a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su peor enemigo, sin embargo, es ella misma. Su \u00edndole reflexiva es su tal\u00f3n de Aquiles. Se toma como objeto de meditaci\u00f3n, se pone entre par\u00e9ntesis para dilucidar si lo que constituye su personalidad es verdaderamente valioso. No se acepta con una complacencia f\u00e1cil ni menos pretende imponerse a los otros. Su juicio es insobornable y el ideal de perfeccion con el que se compara es muy alto. Resulta entonces que los defectos son inconmensurablemente superiores a las cualidades y que no tienen remisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Sor Juana es \u00e1spera consigo y afable con los dem\u00e1s. Consentidora para las exigencias y los caprichos ajenos, insegura siempre de la licitud de sus impulsos, del acierto de sus prop\u00f3sitos, de la certeza de sus afirmaciones. Se pliega a lo que le predican sus confesores, amigos, pr\u00f3jimos. No se rebela contra su situaci\u00f3n, no trata de modificarla. Ser\u00eda m\u00e1s batalladora si se creyera depositaria de un don que deb\u00eda acrecentar, como en la par\u00e1bola evang\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero ha recibido un don? \u00bfNo es todo desvar\u00edo de su orgullo? \u00bfNo se est\u00e1 dejando enga\u00f1ar por halagos, o por las alabanzas mentirosas? Y aunque as\u00ed no fuese y Dios la hubiera se\u00f1alado con un destino, \u00bfvale la pena cumplirlo? Si parece un sue\u00f1o. Un sue\u00f1o del conocimiento, un sue\u00f1o el hambre de conocimiento, las elaboraciones mentales, los silogismos, las ideas desenvolvi\u00e9ndose en espiral barroca. La inteligencia es una son\u00e1mbula que camina en un laberinto de espejos, entre sombras (ella es una sombra m\u00e1s) y ecos. No puede ser su propia fiadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco iba a recurrir Sor Juana a su coraz\u00f3n, tan efusivo y vulnerable; ni la fortalec\u00eda su mano abierta, diferente del pu\u00f1o cerrado \u201cde los que custodian una gran semilla\u201d. A Sor Juana s\u00f3lo la salvar\u00eda su instinto. Las otras potencias son d\u00f3ciles. Se rinden a la duda, acatan las conveniencias. Pero el instinto no entiende nada. Simplemente est\u00e1 all\u00ed y renace con m\u00e1s \u00edmpetu cada vez que quieren aplastarlo. No se le imputa ni responsabilidad, ni m\u00e9rito, ni culpa. Es motor de las acciones y Sor Juana lo sabe cuando dice: \u201cobro necesariamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 desproporci\u00f3n entre los actos de esta mujer y su condici\u00f3n de tal! Se entabla entonces la lucha entre la cabeza y el sexo. Este \u00faltimo es negado. \u00bfPuede realizarse la negaci\u00f3n sin un desgarramiento irreparable? Juana lo hace con una asepsia absoluta. No salpica su blancura ni una gota de sangre ni una l\u00e1grima. Define su cuerpo como neutro y se atreve a experimentar afectos que ser\u00edan equ\u00edvocos si ella no se situara tan por encima de su carne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cual no implica menosprecio de la femineidad. \u00bfPor qu\u00e9 ha de existir contradicci\u00f3n entre su esencia com\u00fan y sus aptitudes especiales? Por lo dem\u00e1s, su caso no es el \u00fanico. Revuelve libros para hallar linaje, cita historias de mujeres notables de la gentilidad y de la Biblia y corona sus enumeraciones con la figura de Mar\u00eda, suma de toda ciencia. No basta. Revisa los textos sagrados que proh\u00edben a la mujer estudiar y opinar y sostiene que su interpretaci\u00f3n ha sido err\u00f3nea y que muy distinta ser\u00eda la sociedad si la mujer fuera tan bien ense\u00f1ada como el hombre. Su audiencia caus\u00f3 esc\u00e1ndalo y levant\u00f3 en contra suya la opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la patria de Sor Juana no es esa tierra de en medio, esa <a href=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/56890+Nepantla+de+Sor+Juana+In%C3%A9s+de+la+Cruz,+M%C3%A9x.\/data=!4m2!3m1!1s0x85ce155411923f99:0xf66e9b8f095ebc4f?sa=X&amp;ved=2ahUKEwjW4-2T5anzAhUkmGoFHZ2QB68Q8gF6BAhGEAE\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/56890+Nepantla+de+Sor+Juana+In%C3%A9s+de+la+Cruz,+M%C3%A9x.\/data=!4m2!3m1!1s0x85ce155411923f99:0xf66e9b8f095ebc4f?sa=X&amp;ved=2ahUKEwjW4-2T5anzAhUkmGoFHZ2QB68Q8gF6BAhGEAE\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Nepantla<\/a>, sino el ojo del conflicto. Conflicto tambi\u00e9n interior, entre su raciocinio que, como los griegos a <a href=\"https:\/\/datos.bne.es\/persona\/XX1074272.html\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/datos.bne.es\/persona\/XX1074272.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">San Pablo<\/a>, ped\u00eda pruebas y su fe que precisaba milagros. Sor Juana no vive la religi\u00f3n como un misterio, no se sumerge oscuramente en el <em>ser<\/em>, como quer\u00eda <a href=\"https:\/\/biblioguias.unav.edu\/maritain\/biografia\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/biblioguias.unav.edu\/maritain\/biografia\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Maritain<\/a>, sino que la experimenta como un problema, un punto de meditaci\u00f3n, un coto donde se caza la verdad. Por eso cuando le indican que d\u00e9 preferencia a los asuntos divinos sobre los profanos responde que le es preciso todo lo que los hombres han atesorado de descubrimientos y de comprobaciones para creer mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-dark-yellow-color has-text-color wp-block-paragraph\">Transcripci\u00f3n de Liliana S\u00e1nchez Garc\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-dark-yellow-color has-text-color wp-block-paragraph\">Hiperv\u00ednculos por Alaide Mor\u00e1n Aguilar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Castellanos, Rosario, Juicios Sumarios: Ensayos sobre literatura I, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1984. Por Rosario Castellanos (1925-1974) Asedio a Sor Juana El nombre de Sor Juana es pronunciado con<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=500\" class=\"readmore\">Seguir leyendo<svg class=\"icon icon-arrow-right\" aria-hidden=\"true\" role=\"img\"> <use href=\"#icon-arrow-right\" xlink:href=\"#icon-arrow-right\"><\/use> <\/svg><span class=\"screen-reader-text\">Sor Juana In\u00e9s de la Cruz  (1648-1695)<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/full-width-page.php","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-500","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=500"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/500\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}