{"id":1132,"date":"2022-06-30T20:25:39","date_gmt":"2022-06-30T20:25:39","guid":{"rendered":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1132"},"modified":"2022-06-30T20:45:31","modified_gmt":"2022-06-30T20:45:31","slug":"jose-vasconcelos-1882-1959-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1132","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Vasconcelos (1882-1959)"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>por Vicente Le\u00f1ero<\/p><p>&#8220;Vasconcelos en el exilio&#8221;<\/p><cite>Le\u00f1ero, Vicente. <a href=\"https:\/\/www.revistadelauniversidad.mx\/articles\/a263e0f7-fb8c-4f9f-86e7-f34089a5ae32\/lo-que-sea-de-cada-quien-vasconcelos-en-el-exilio\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&#8220;Lo que sea de cada quien. Vasconcelos en el exilio.&#8221;<\/a> Revista de la Universidad de M\u00e9xico 58 (2008).<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las nueve y media de la ma\u00f1ana la antesala empez\u00f3 a llenarse como un cami\u00f3n de pasajeros. Un sof\u00e1 de piel, dos sillones viejos, sillas chuecas, espacio entarimado para aguardar de pie con las paredes como respaldo\u2026 Parec\u00eda el escenario de <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1133\" target=\"_blank\">Memoria de una espera<\/a><\/em>, la novela que escribir\u00eda <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=309\" target=\"_blank\">Guadalupe Due\u00f1as<\/a>&nbsp;seis a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a su fr\u00e1gil mesita, el ujier que cuidaba la antesala como un cancerbero iba tomando nota de cada reci\u00e9n llegado en un cuaderno de rayas: nombre, hora, asunto. Me plant\u00e9 delante. Dije mi nombre y mi intenci\u00f3n de entrevistar al director de la <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.gob.mx\/cultura\/acciones-y-programas\/biblioteca-de-mexico\" target=\"_blank\">Biblioteca M\u00e9xico<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es para una encuesta de la revista<em> Se\u00f1al<\/em>&nbsp;\u2014expliqu\u00e9\u2014. No le quito ni veinte minutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfEl se\u00f1or lo conoce? \u2014pregunt\u00f3 el ujier.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No me atrev\u00ed a decirle que s\u00ed porque seguramente no se acordar\u00eda. Hab\u00eda estado en Durango con \u00e9l dos a\u00f1os antes, en el 53 o 54, en ocasi\u00f3n de un congreso estudiantil. Dos grupos se disputaban la dirigencia de la organizaci\u00f3n universitaria: los izquierdosos y los mochos, encabezados \u00e9stos por <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1135\" target=\"_blank\">Diego Zavala<\/a>&nbsp;\u2014quien ser\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s suegro de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.cidob.org\/biografias_lideres_politicos\/america_del_norte\/mexico\/felipe_calderon_hinojosa\" target=\"_blank\">Felipe Calder\u00f3n<\/a>&nbsp;\u2014 de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1136\" target=\"_blank\">la corporaci\u00f3n el jesuita Mayagoitia<\/a>. Yo estaba con los mochos representando a la <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.milenio.com\/opinion\/varios-autores\/re-incidente\/la-asociacion-catolica-de-la-juventud-mexicana\" target=\"_blank\">ACJM<\/a>. Despu\u00e9s de dos d\u00edas de congreso, los izquierdosos parec\u00edan llevar todas las de ganar \u2014m\u00e1s entusiasmo, m\u00e1s gente\u2014, aunque Diego Zavala se guardaba dos ases en la manga para la asamblea final, previa a la votaci\u00f3n que elegir\u00eda al nuevo presidente. Un as era la presencia sorpresiva y m\u00edtica de Jos\u00e9 Vasconcelos; el otro, la intervenci\u00f3n de un orador extraordinario: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=656\" target=\"_blank\">Hugo Guti\u00e9rrez Vega<\/a>, quien militaba entonces en la corriente vanguardista del <a href=\"https:\/\/www.pan.org.mx\/\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.pan.org.mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Partido Acci\u00f3n Nacional<\/a>. Nadie sab\u00eda de la llegada de Vasconcelos a Durango.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diego Zavala lo manten\u00eda escondido en un hotel y me pidi\u00f3 que lo atendiera en funciones de edec\u00e1n. Podr\u00eda aprovechar yo la circunstancia, me dijo, para hacerle una entrevista para publicarse en <em>Reforma Universitaria<\/em>, el peri\u00f3dico de la organizaci\u00f3n. Vasconcelos hab\u00eda llegado a Durango en compa\u00f1\u00eda de una guap\u00edsima sobrina. Y la verdad, m\u00e1s que entrevistar al maestro sobre su regreso a la ortodoxia cat\u00f3lica, lo que se me antojaba era atender de tiempo completo a la sobrina. Tal vez por eso la entrevista result\u00f3 atrabancada y tonta. Acosado por las miraditas de la guapa no prest\u00e9 suficiente atenci\u00f3n a las palabras del gran personaje. El que s\u00ed sali\u00f3 gan\u00f3n fue Diego Zavala. Asombr\u00f3 a la asamblea cuando present\u00f3 a Jos\u00e9 Vasconcelos como su invitado de honor, y la oratoria de Guti\u00e9rrez Vega encendi\u00f3 el \u00e1nimo de los universitarios. Los mochos ganamos f\u00e1cilmente la votaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la antesala, los minutos transcurr\u00edan con lentitud exasperante. Por injusta decisi\u00f3n de Vasconcelos, el ujier no hac\u00eda entrara la gente por orden de llegada. Se brincaba del pen\u00faltimo al tercero, del \u00faltimo al segundo. Algunos dilataban media hora. Otros iban y volv\u00edan de entrada por salida. Hab\u00eda de todo: hombres trajeados, mujeres elegantes, monjas, j\u00f3venes, grupos, familiares\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por suerte \u2014porque llegu\u00e9 temprano m\u00e1s bien\u2014 yo me hab\u00eda agandallado uno de los viejos sillones y en \u00e9l invert\u00ed mi espera leyendo el librito que tra\u00eda: la <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1138\" target=\"_blank\">Ortodoxia<\/a> <\/em>de <a href=\"https:\/\/www.chesterton.org\/who-is-this-guy\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Chesterton<\/a>\u00a0en la edici\u00f3n de Austral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como si fuera el cielo que me tienes prometido, mi turno lleg\u00f3 por fin a las dos de la tarde cuando s\u00f3lo me acompa\u00f1aba en la antesala un viejito de bast\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arrellanado en la silla de brazos de su escritorio, desbord\u00e1ndola con su cuerpo ostentoso atrapado por un traje gris, corbata y chaleco, el maestro Vasconcelos se ve\u00eda cansado, seguramente harto de tantas visitas que lo buscaban a diario por asuntos que nada ten\u00edan que ver con su cargo de bibliotecario director.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viv\u00eda en el exilio pol\u00edtico, en el regreso del Ulises criollo a una \u00cdtaca que \u00e9l confund\u00eda con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A tropezones le expliqu\u00e9 mis motivos. Andaba realizando una encuesta sobre lapaz, la verdadera paz del mundo, a prop\u00f3sito del reciente mensaje pascual de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/vatican\/es\/holy-father\/pio-xii.html\" target=\"_blank\">P\u00edo XII<\/a>. Ya hab\u00eda entrevistado a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/dbe.rah.es\/biografias\/95150\/jose-manuel-gallegos-rocafull\" target=\"_blank\">Gallegos Rocafull<\/a>, a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/117522\" target=\"_blank\">Guiza y Azevedo<\/a>, a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1139\" target=\"_blank\">Felipe Pardinas<\/a>, al arquitecto <a href=\"https:\/\/www.arquine.com\/enrique-de-la-mora-1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">De la Mora<\/a>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vasconcelos me o\u00eda con desgano. Repar\u00f3 en el librito que hab\u00eda colocado yo sobre su escritorio y me interrumpi\u00f3 con fastidio:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya que le interesa Chesterton, le voy a responder con una frase de Chesterton, nada m\u00e1s. No me pregunte otra cosa porque no me interesa su encuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Extrajo del portaplumas un manguillo, lo hundi\u00f3 en el tintero abierto y garabate\u00f3 en una tarjeta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Siempre es preferible una buena guerra a una mala paz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora s\u00ed sonri\u00f3, al entregarme la tarjeta, como si hubiera escrito algo genial. Jam\u00e1s volv\u00ed a ver a Jos\u00e9 Vasconcelos. Muri\u00f3 en 1959, luego de responder a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.elem.mx\/autor\/datos\/119184\" target=\"_blank\">Ernesto Ortiz Paniagua<\/a> \u2014en la \u00faltima entre vista que concedi\u00f3 tres d\u00edas antes de su muerte\u2014con una frase que ojal\u00e1 me hubiera  dicho a m\u00ed en la Biblioteca M\u00e9xico:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Lo que nos hace falta a todos es una que otra vida m\u00e1s, para atender a lo que dejamos inconcluso y a\u00fan m\u00e1s: para corregir todo cuanto hicimos en contra de la caridad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-yellow-color\">Transcripci\u00f3n por Liliana S\u00e1nchez Garc\u00eda<\/mark><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-yellow-color\">Hiperv\u00ednculos y notas por Andrea D. Mandujano<\/mark><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Vicente Le\u00f1ero &#8220;Vasconcelos en el exilio&#8221; Le\u00f1ero, Vicente. &#8220;Lo que sea de cada quien. Vasconcelos en el exilio.&#8221; Revista de la Universidad de M\u00e9xico 58 (2008). A las nueve<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/?p=1132\" class=\"readmore\">Seguir leyendo<svg class=\"icon icon-arrow-right\" aria-hidden=\"true\" role=\"img\"> <use href=\"#icon-arrow-right\" xlink:href=\"#icon-arrow-right\"><\/use> <\/svg><span class=\"screen-reader-text\">Jos\u00e9 Vasconcelos (1882-1959)<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/full-width-page.php","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1132","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/retratosliterarios.colsan.edu.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}