No hay duda en que uno y otro lo planteó nuestro Alzate para ocurrir mejor a su subsistencia viéndose ya falto de otros auxilios; pero lo cierto es que los frutos fueron ilusorios. La memoria que formó en 1777 sobre el insecto grana o cochinilla, corre entre sus gazetas ilustrada con las respectivas estampas (n. del a.).

